Breve explicación...
Hoy me gustaría explicar un poco el significado de "La segunda opinión".
Para los que me conocen, será fácil saberlo, pues así como la "mala voluntad" es uno de los rasgos propios de mi buen amigo A. Harlan, la segunda opinión es uno de los que me definen a mi.
La eterna y no pocas veces maldita segunda opinión, nació junto conmigo. Es la que me llevó cuando era niño a elegir ser arbolito y no príncipe (como en el comercial); la que me indicó cuando estaba enfrente de ella (la chica que me gustaba), "no le pidas el teléfono, que es muy pronto y se va a espantar", o "no la saques a bailar todavía que te va a decir que no, porque no hay nadie bailando".
Cuantas veces, aburrí a mis grandes amigos (a quienes agradezco su paciencia por nunca decírmelo), con la historia de lo que iba a hacer en tal o cual caso, y al momento de los quiubos, hacía lo contrario (lo que me dictaba mi segunda opinión).
La segunda opinión es como mi conciencia, la que me impide ser más visceral, mas instintivo, la que me hace decir "chao, nos vemos, lo pasé super bien" en vez de tomarla de la cintura y besarla.
La segunda opinión, según lo que diría Freud, es la que inhibe al Yo interno, al verdadero Yo y me hace ser (a disgusto mío), más prudente, más reflexivo... a veces demasiado.
Y, aunque también, me ha hecho más comprensivo y tolerante, creo que va siendo tiempo de acallar un poco a la vocecilla esa (Por favor no crean que esto es un rasgo esquizofrénico).
PD: No le cuenten a Sigmund, lo que han leído hoy...
Para los que me conocen, será fácil saberlo, pues así como la "mala voluntad" es uno de los rasgos propios de mi buen amigo A. Harlan, la segunda opinión es uno de los que me definen a mi.
La eterna y no pocas veces maldita segunda opinión, nació junto conmigo. Es la que me llevó cuando era niño a elegir ser arbolito y no príncipe (como en el comercial); la que me indicó cuando estaba enfrente de ella (la chica que me gustaba), "no le pidas el teléfono, que es muy pronto y se va a espantar", o "no la saques a bailar todavía que te va a decir que no, porque no hay nadie bailando".
Cuantas veces, aburrí a mis grandes amigos (a quienes agradezco su paciencia por nunca decírmelo), con la historia de lo que iba a hacer en tal o cual caso, y al momento de los quiubos, hacía lo contrario (lo que me dictaba mi segunda opinión).
La segunda opinión es como mi conciencia, la que me impide ser más visceral, mas instintivo, la que me hace decir "chao, nos vemos, lo pasé super bien" en vez de tomarla de la cintura y besarla.
La segunda opinión, según lo que diría Freud, es la que inhibe al Yo interno, al verdadero Yo y me hace ser (a disgusto mío), más prudente, más reflexivo... a veces demasiado.
Y, aunque también, me ha hecho más comprensivo y tolerante, creo que va siendo tiempo de acallar un poco a la vocecilla esa (Por favor no crean que esto es un rasgo esquizofrénico).
PD: No le cuenten a Sigmund, lo que han leído hoy...


3 Comments:
Bueno Rick,... si tu dices que tienes un rasgo esquizofrenico parece que vamos a tener que ir al mismo psiquiatra porque yo tambien tengo esa vocecilla. Aunque no se a cual de los dos le hablará mas fuerte... Ultimamente me ha hablado harto la maldita, pero estoy en plan de callarla nuevamente!!! a ver si tú logras hacer lo mismo... Suerte compadre!
Rick dice: Insisto en que no es esquizofrenia...
Alter Rick dice: Pero yo si...
Pues Rick, tienes que hacerle caso mas a tus instintos!! (como "cancion animal" de soda) es mejor arrepentirse de algo que has hecho que de algo q nunca hiciste...
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